Wilmer impulsa en su municipio el proyecto Zonificación Ambiental Participativa para el Ordenamiento Ambiental y la Gobernanza Territorial implementado por el Instituto Humboldt, financiado por el Fondo Colombia Sostenible y en coordinación con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Una iniciativa que incentiva la construcción de apuestas construidas desde las veredas para decidir colectivamente cómo debe usarse el territorio, dónde se puede sembrar, dónde se debe conservar, y qué zonas deben protegerse para garantizar la disponibilidad de agua y la conservación de los bosques.
El líder social sabía que el bosque no es un mapa frío. Es agua que nace, suelos que alimentan, caminos de fauna, memorias campesinas. Por eso convocó a los integrantes de la Asociación de Juntas de Acción Comunal de La Montañita, las veredas, corregimientos y núcleos, mujeres, jóvenes y hombres a sentarse alrededor de mapas dibujados a mano. Allí, con lápices y relatos, fueron marcando nacederos, zonas de conservación, áreas productivas y corredores ecológicos. Cada trazo era una conversación; cada decisión, un acuerdo.
Afirma que la puesta en marcha del Proyecto ZAP en territorio no fue fácil. Hubo desacuerdos, miedos y presiones externas. Pero Wilmer insistió en algo esencial: nadie conoce mejor el territorio que quien lo habita. Explicó a los habitantes de las veredas y corregimientos focalizados para la ZAP por que se debían proteger ciertas áreas que garantizaban agua para todos, cómo el uso del suelo desde el diálogo y la concertación evitaba conflictos, y cómo la producción podía convivir con la conservación.
“Gracias a la zonificación ambiental logramos conocer más nuestro territorio porque es un instrumento que nos acerca a las comunidades. El resultado más importante de este proceso es la planificación de nuestro territorio”, concluye Wilmer tras caminar vereda por vereda, escuchar con respeto y convertir la técnica en lenguaje sencillo.
A pesar de las dificultades y los riesgos que implica liderar procesos ambientales en la región, Wilmer no retrocedió. Sabía que ordenar el territorio es sembrar paz a largo plazo. Que un acuerdo comunitario vale más cuando nace del diálogo y se defiende con convicción.
Hoy, en La Montañita, los mapas construidos en la ZAP ya no están solo en papel: están en las decisiones cotidianas, en el cuidado del agua, en la protección del bosque, en la forma de producir. Gracias al proyecto Zonificación Ambiental Participativa para el Ordenamiento Ambiental y la Gobernanza Territorial las comunidades rurales de este municipio caqueteño fortalecieron su visión compartida del territorio, definieron zonas de protección de nacimientos de agua, bosques estratégicos y corredores ecológicos, y también áreas para producción sostenible, reduciendo la deforestación y los conflictos por el uso de la tierra.
Para Wilmer, la Zonificación Ambiental Participativa es una forma de resistencia pacífica: una herramienta para que las comunidades decidan y se protejan frente al despojo. Su liderazgo ha fortalecido la organización comunitaria y ha dado a muchas familias una nueva forma de mirar su entorno, no solo como tierra para sobrevivir, sino como un ecosistema que debe cuidarse para las generaciones venideras.
En La Montañita, donde los bosques aún luchan por permanecer en pie, Wilmer Camacho representa a quienes creen que la paz se construye cuidando el territorio.
Sobre el proyecto ZAP
El proyecto Zonificación Ambiental Participativa para el Ordenamiento Ambiental y la Gobernanza Territorial es implementado por el Instituto Humboldt, financiado por el Fondo Colombia Sostenible con recursos de los gobiernos de Noruega, Suecia y Suiza, y la administración fiduciaria del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en coordinación con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la colaboración de Amazon Conservation Team, Fundación Tropenbos, Coordosac, Asojuntas Cartagena del Chairá y, las comunidades rurales participantes de Caquetá.
Su objetivo es implementar el Plan de Zonificación Ambiental en las subregiones y municipios PDET, con el fin de orientar y promover el uso ambientalmente adecuado del territorio y fortalecer la gobernanza territorial.
