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Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones
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En principales núcleos de deforestación habría más de 46 mil especies por conocer

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Bogotá, D.C. 20 de marzo de 2019
 
 


Foto: Banco de Imágenes Ambientales - Instituto Humboldt
 
 
  • •  Un algoritmo implementado desde el Instituto Humboldt calculó la riqueza continental de especies estimada para los departamentos del país, entre ellos los principales núcleos de deforestación reportados por el Ideam para el cuarto trimestre de 2018.
  • •  Solo en los departamentos de Caquetá, Guaviare, Meta y Putumayo correspondientes a la región amazónica, puntos identificados en las alertas tempranas de deforestación, la riqueza promedio esperada sería de 42.965 especies.
  • •  Este, el primer ejercicio de valoración, fue realizado a partir de las cifras disponibles en el Global Biodiversity Information (GBIF) y el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB), bases de datos con registros de especies que provienen de colecciones biológicas, exploraciones como Colombia Bio de Colciencias e iniciativas de ciencias ciudadana como eBird.
 
La estimación de la biodiversidad es un acercamiento al número de especies que podrían encontrarse en una zona. En este caso, el Humboldt realizó un primer ejercicio para los departamentos colombianos con el propósito de entregar datos útiles y necesarios en la gestión de los territorios, y así ofrecer un conocimiento a escala regional enfocado hacia la protección y conservación de la riqueza biológica, ante amenazas latentes y patentes.

De acuerdo con el boletín número 17 de alertas tempranas de deforestación (cuarto trimestre 2018, octubre a diciembre) publicado por el Ideam, los principales núcleos se concentran en el noroccidente de la región amazónica colombiana, en específico en los departamentos de Caquetá (980 puntos de deforestación), Putumayo (179), Guaviare (106) y Meta (76).

Según esta primera versión del análisis matemático del Humboldt, esa misma región concentraría el mayor promedio de riqueza de especies esperadas del país. Solo Putumayo (46.079 especies), Guaviare (43.359) y Caquetá (43.332) podrían mantener un promedio de poblaciones de 42.965 especies. En el Meta, por su parte, habría un potencial estimado de 39.091 especies.
 


Número de especies esperadas de todos los grupos biológicos para los departamentos de Colombia, calculada a partir de registros disponibles en GBIF y SIB Colombia


En lo relacionado al porcentaje de especies reportadas en bases de datos nacionales para cada departamento, Meta alcanza solo un 21%, Caquetá un 15%, Putumayo cerca del 10% y Guaviare al menos el 5%.

Por otro lado, el mismo reporte del Ideam indica una disminución de hasta el 9% del total nacional en la representación de las detecciones tempranas de deforestación en la región Andina. Para esta zona, Antioquia sería el único departamento con mayor porcentaje en lo relacionado a especies reportadas (41%), e incluso a nivel país; su riqueza esperada sería de 26.617.
 


Representatividad actual (%) con respecto a las especies reportadas para cada departamento de Colombia, y el número de especies esperado


Estas cifras invitan a una suma de esfuerzos para explorar el territorio nacional, conocerlo y protegerlo de motores causantes de pérdida acelerada de diversidad biológica, así como al desarrollo de estrategias de monitoreo, pues como lo afirma el investigador Elkin Noguera-Urbano, líder de la iniciativa en el Programa Evaluación y Monitoreo de la Biodiversidad del Instituto Humboldt, “es probable que muchas especies se pierdan antes de que la ciencia pueda conocerlas”.


Así se elaboraron las estimaciones

El proceso inicia con una consulta en las bases de datos sobre biodiversidad: SiB Colombia, GBIF, colecciones biológicas y otras asociadas al tema. Los registros son depurados verificando que las localidades reportadas en las bases de datos correspondan con las zonas geográficas para las cuales se conoce la distribución de las especies; asimismo, que los nombres coincidan con los de especies reconocidas por los diferentes gremios científicos.

Después, la información es procesada a través de funciones y modelos matemáticos que son extrapolados y comparados con las cifras disponibles en la literatura científica; de allí se obtienen los resultados por departamentos. “Uno de los métodos utilizados es Chao2, función que requiere insumos sobre la presencia y ausencia de las especies para un sitio determinado, localidad, cuadrante, país, unidad de tiempo, etc.”, menciona Noguera-Urbano.  Para finalizar, el consolidado de datos es llevado a un programa de análisis espacial que los representa en un mapa por zonas geográficas.

Por tratarse de un modelo matemático, existe un grado de incertidumbre natural en los resultados arrojados relacionado con el tratamiento, las diferencias en las unidades de muestreo y la calidad de los datos analizados.

Por lo general, este va desde un 50 hasta un 80% cuando hay información con poca confiabilidad; en caso contrario, disminuye entre un 10% y un 3%. En esta primera versión del análisis realizado en el Instituto, el nivel de incertidumbre es del 30%, “un valor que para algunos podría resultar poco aceptable, por lo cual seguimos trabajando para pulir el algoritmo y disminuir la cifra de duda al mínimo”, dice el investigador del Humboldt.

Con el desarrollo y la implementación de metodologías novedosas aceptadas en el mundo técnico y científico, el Humboldt construye resultados que representan la generalidad con respecto a la información disponible.
 
Los argumentos que soportan el diseño de este modelo matemático, capaz de calcular la riqueza estimada de especies de flora y fauna en todo el territorio nacional, apuntan a que estos “análisis de datos (expresados en número de especies de acuerdo a ciertas regiones del país) son una de las maneras de dimensionar el estado del conocimiento de la biodiversidad y cuánto nos falta avanzar en ello para apoyar la valoración, gestión, conservación y uso sostenible de un lugar”, finaliza Elkin Noguera-Urbano.

Su nivel de perfección será mayor en la medida en que los departamentos colombianos alcancen un consenso sobre sus cifras de biodiversidad, y la generación y disponibilidad de información incrementen en lo respectivo a los datos sistematizados o liberados; esto permitirá decidir la gestión de los territorios de una forma más acertada y correspondiente a la realidad de las regiones.