La ampliación de la Frontera Agrícola y pecuaria en el país ha afectado el sector forestal, principalmente los bosques de galería o riparios junto a las fuente de Abastecimiento de Agua, siendo uno de los factores más importantes de estas afectaciones las prácticas inadecuadas de los campesinos por la construcción de conucos, que luego son abandonados y convertidos en sabanas; ésta situación es muy frecuente en la Orinoquía Colombiana, en donde la costumbre de quema no se ha podido eliminar a pesar de los múltiples incendios incontrolados principalmente en épocas de grandes sequías como son en los meses de Diciembre a Marzo.
Esto, junto a la extracción ilícita de los árboles maderables ha reducido especies de gran importancia en el área como el cedro espino y el cedro rojo y han ocasionado la reducción de las fuentes de abastecimiento de agua, lo que a su vez genera el desplazamiento de los animales propios de la región.
Aunque las Corporaciones Autónomas regionales y el Ministerio de Ambiente vivienda y desarrollo territorial, entre otras entidades, junto a institutos de investigación como es el caso del Instituto Humboldt han hecho múltiples esfuerzos por reducir cada vez más este impacto, a través de la adquisición de predios en los nacimientos de las cuencas de abastecimiento de agua, de la declaración de parques nacionales, de distritos de Manejo Integrados y otras figuras de protección, de implementación de sanciones por las tala e incendios, y educación ambiental a los campesinos en temas principalmente de sensibilización, ha faltado un factor que en mi opinión es de gran importancia y es que no les ha enseñado como hacer uso adecuado y sostenible de los recursos naturales, como implementar cultivos hidropónicos, como fabricar compostaje para reducir el uso de plaguicidas, entre otras temáticas que son prácticas y útiles en su vida diaria.
Giselle Andrea Gualdrón Barreto.
Tomado de: www.buenastareas.com



