Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones

conexion vital

Facebook
Twitter
Linkedin
Youtube
Flickr

Biodiversidad colombiana: números para tener en cuenta

Encabezado Prensa

 

Biodiversidad colombiana: números para tener en cuenta

Bogotá, D. C. 11 de septiembre de 2017

Colombia conmemora su Día Nacional de la Biodiversidad en honor al sabio naturalista, José Celestino Mutis, quien murió el 11 de septiembre de 1808. Gracias a la Expedición Botánica que lideró, el sabio dejó una significativa colección de plantas que hoy son base para el inventario nacional de diversidad biológica.

A propósito de esta fecha, el Instituto Humboldt comparte cifras y algunos datos infográficos recopilados en su Reporte de Estado y Tendencias de la Biodiversidad de Colombia (RET) y en la sección Biodiversidad en cifras del SiB Colombia, para dimensionar la enorme riqueza en diversidad biológica del país y al tiempo la muy alta vulnerabilidad ante factores que hoy precipitan su pérdida.

Factores de pérdida de biodiversidad en Colombia

La biodiversidad colombiana ha evidenciado una disminución promedio del 18%. La mayor amenaza está en la pérdida de hábitats naturales, por lo general, relacionada con la agricultura y la ganadería expansiva.

Sumados a estos factores están el riesgo de invasiones biológicas, vacíos de información, la presencia de especies invasoras, cambios en las condiciones climáticas y actividades humanas de diversa índole como la deforestación, la minería ilegal, cultivos ilícitos, la sobreexplotación de especies silvestres, el tráfico, la caza, la depredación, la contaminación del agua, expansión urbana e industrial, entre otras.


Biodiversidad en cifras

Colombia tiene un estimado de 56.343 especies sin considerar la enorme diversidad de microorganismos existentes.

 

BiodiversidadEnCifras

 

Números por grupos biológicos

Aunque es difícil estimar el número total de especies que habitan el país, es posible hacernos una idea de la diversidad que conocemos en cada grupo biológico del cual existen datos; en este caso vertebrados, invertebrados, plantas, líquenes, algas y hongos.

BioNumeros

En especies endémicas

Plantas, anfibios, orquídeas, mariposas, peces de agua dulce, reptiles, aves, palmas y mamíferos hacen parte de los grupos biológicos con especies únicas de Colombia para el mundo.

EspeciesEndemicas

Especies amenazadas en Colombia

Se estima que cerca de 1200 especies están amenazadas en el país según la información obtenida de la serie Libros Rojos de Colombia, la resolución 092 de 2014 y los criterios establecidos por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

EspeciesAmenaza

Especies objeto de comercio

Un total de 1503 especies serían objeto de comercio de acuerdo con los criterios de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

 

EspeciesComercio

Especies introducidas, invasoras o trasplantadas

Del total de especies reportadas, 293 han sido evaluadas mediante herramientas de Análisis de Riesgo de Invasión, las cuales han permitido identificar 96 especies como de Alto Riesgo de Invasión.
Adicional a esto se reconocen otras 22 especies invasoras de fauna y flora declaradas de forma oficial por el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS).

Ranking mundial de biodiversidad

  • Colombia es primer lugar en especies de aves y orquídeas
  • Es el segundo en el mundo en riqueza de plantas, anfibios, mariposas y peces de agua dulce.
  • Somos tercer país en número de especies de palmas y reptiles.
  • Ocupamos el cuarto lugar en mamíferos.
  • RankingMundial

 

Colombia y el mundo

 

BioEnElMundo

 

 

Ver más ...

Convocatoria expertos para ser autores de la Evaluación Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos para Colombia

CONOCIMIENTO DECISIONES
 

El Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Colciencias y el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, se permiten llamar a expertos en diferentes áreas del conocimiento para ser autores de la Evaluación Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos para Colombia; proceso que se desarrollará con el apoyo y respaldo del Centro Mundial de Monitoreo para la Conservación del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Esta invitación está dirigida a expertos en diferentes áreas del conocimiento, así como a expertos y poseedores en conocimientos indígenas y locales, buscando así un balance interdisciplinar y resaltando el diálogo de saberes. Los interesados en participar en este proceso deberán contar con el respaldo de sus instituciones, entidades, asociaciones, o comunidades.

Esta Evaluación Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos será elaborada bajo la metodología, marco conceptual
y guía de evaluaciones  (https://www.ipbes.net/sites/default/files/downloads/pdf/IPBES_MEP_8_5_for%20posting_0.pdf) de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) (https://www.ipbes.net/)
 

Procedimiento de nominación de expertos:


1. Pasos:


a. Los nominados deberán manifestar su interés adjuntando su hoja de vida al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. e indicando los datos de contacto de la institución, entidad, asociación o comunidad que respalda la nominación.

b. Las entidades nominadoras así como los nominados escogidos (50 en total) serán notificados el 19 de septiembre una vez que la entidad confirme y respalde la nominación de él o los expertos.


Los expertos interesados (nominados) en participar en la realización de la evaluación deben presentar su aplicación a más tardar el 7 de septiembre de 2017. Las entidades nominadoras deben confirmar las nominaciones a más tardar el 13 de septiembre de 2017.


Adicionalmente, todos los expertos escogidos deben asegurarse de tener plena disponibilidad para participar Ad honorem a lo largo del proceso de elaboración de la evaluación, así como en las reuniones de expertos a realizarse en un proceso de 3 años, tiempo que durará la elaboración de la misma. La primera reunión de expertos se realizará del 27 al 29 de septiembre de 2017 en la ciudad de Bogotá, y los costos para la participación de los expertos en las reuniones y talleres programados serán asumidos por el proyecto.

Ver más ...

Cuarto Simposio Colombiano de Códigos de Barras de ADN

El Instituto Humboldt, con el apoyo del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), Universidad ICESI y financiado por “Colombia Bio” de Colciencias, invitan al Cuarto Simposio Colombiano de Códigos de Barras de ADN (18 de septiembre de 2017 en Universidad ICESI, Cali) y Primer Taller Nacional Teórico Práctico de Códigos de Barras de ADN (19 a 22 de septiembre de 2017 en CIAT, Palmira).

Dirigido a: Estudiantes pregrado, postgrado y profesionales en ciencias biológicas.

Objetivo: Presentar una visión amplia de la técnica molecular de códigos de barras. Esta técnica utiliza un fragmento estandarizado de ADN mitocondrial para identificar y caracterizar diferentes grupos biológicos.

Descripción: El simposio dará inicio el 18 de septiembre en donde se dónde se realizará un ciclo de conferencias con relación a la técnica de Código de Barras Genético.

El simposio es completamente gratuito pero requiere inscripción previa:

Haga clic para realizar la inscripción

Plazo máximo 17 de septiembre de 2017.

Luego del simposio dará inicio el taller con presentaciones dirigidas a temas puntuales y un componente práctico enfocado en:

1. Colecta de datos en campo.
2. Trabajo de laboratorio molecular.
3. Ejercicios bioinformáticos para análisis e interpretación de datos.

El taller es completamente gratuito pero requiere inscripción previa:

Haga clic para realizar la inscripción

Plazo máximo 13 de agosto de 2017. 

 Expositores invitados internacionales: 

Alejandro Zaldívar Riverón, Ph.D
Universidad Nacional Autónoma de México
Pablo D. Lavinia, Ph.D
Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”
Amaya Iribar Canseco, Ph.D Université Toulouse III

 

Conozca la programación del simposio aquí

   

img

 

 

Ver más ...

III. Fauna de Caño Cristales, sierra de La Macarena, Meta, Colombia

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena-Cormacarena y el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, decidieron realizar estudios sobre la fauna en Caño Cristales (sierra de La Macarena). Se realizó entonces una evaluación rápida de la biodiversidad de Caño Cristales en octubre 2016 a fin de caracterizar los siguientes grupos: macroinvertebrados acuáticos, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Para ello, mediante diferentes metodologías ajustadas a cada uno de los grupos, se hicieron muestreos diurnos y nocturnos en el sistema acuático (CC y afluentes) y formaciones vegetales circundantes (bosque ripario o de galería, sabanas arboladas, arbustales, vegetación en afloramientos rocosos, morichales, sabanas naturales) y sistemas antropizados (potreros, viviendas), incluyendo los diferentes microhábitats posibles.

Consulta la publicación aquí

Ver más ...

Pensar el campo colombiano en tiempos de paz, ¡sin los errores del pasado!

simposio rural

“La gestión de la biodiversidad no se entiende como parte del desarrollo rural integral”, así lo manifestó Brigitte Baptiste, directora general del Instituto Humboldt, durante su intervención ante académicos, estudiantes y público no especializado, reunidos para analizar los retos de una reforma rural integral en la construcción de paz.

Asuntos relacionados con cambios sociales, ambientales y de sostenibilidad, así como el reconocimiento al rol de las comunidades rurales en la gestión de los ecosistemas, acompañaron sus reflexiones.

Sostenibilidad en la realidad rural colombiana

Según Baptiste, el país asocia el desarrollo rural integral con la producción campesina y desconoce las prácticas heterogéneas que las culturas han desarrollado en los ecosistemas, invisibilizadas por años de conflicto armado interno y el distanciamiento y ruptura entre las disciplinas académicas, las cuales merecen reconocimiento e inclusión.

“Desde el punto de vista de la biodiversidad, Colombia es un país privilegiado, con condiciones únicas de diversidad biológica a nivel genético, de especies, comunidades y ecosistemas, lo cual indudablemente tiene que marcar una cualidad para el desarrollo rural que hasta el momento no siempre ha sido explícita”, declaró Brigitte.

También, mencionó que el tránsito hacia un desarrollo rural integral sostenible no es una tendencia reciente en el mundo: “la noción de sostenibilidad existe hace varias décadas. Lo nuevo es el deseo de recopilar los aprendizajes al respecto, que funcionan en muy diversas escalas y a veces de manera contradictoria, pues aquello que resulta sostenible para un pequeño productor a la escala de su predio no necesariamente lo es a otros niveles”.

Para ella, la aspiración de un desarrollo rural integral apunta hacia la sostenibilidad en un contexto distinto al de hace cinco décadas, cuando críticas muy marcadas al modelo de desarrollo de entonces dieron origen, entre otros factores, a la insurgencia y a la violencia, aspectos que deben considerarse para evitar los errores del pasado.

Al respecto, Baptiste dijo: “El modelo de desarrollo planteado para el posconflicto debe aprovechar las lecciones aprendidas y plantear un salto cualitativo para no hablar de las mismas metas y condiciones de los años 70. Una de las cosas que nos preocupan, por ejemplo, es la indudable necesidad de construir vías tercerías para incorporar a la población rural a los mercados y darles acceso a todos los servicios del Estado”.

Otro aspecto que le preocupa es el cambio climático y los daños acumulados en el medio ambiente: “La vulnerabilidad de las poblaciones rurales es muy distinta a la de hace 30 o 40 años no solo por eventos climáticos extremos como inundaciones, avalanchas, incendios forestales, etc., sino también por la misma actividad productiva que ha generado más vulnerabilidad y en otras ocasiones resiliencia en la diversidad biológica”.

Recordó, además, la realidad a la que nos enfrentamos, y que amerita atención en torno al desarrollo rural integral, en lo relacionado al daño ambiental acumulado en años de contaminación por agroquímicos, mercurio en el agua, minería, desechos industriales, plásticos, micropartículas en los suelos, sedimentos en el fondo oceánico e “innovaciones tecnológicas gigantescas sin suficiente análisis, las cuales generan riesgos y oportunidades para las distintas formas de desarrollo rural, algunas de ellas con implicaciones importantes en la gestión ambiental y de la biodiversidad”.

Más allá de la discusión sobre transgénicos y semillas, tema que está sobre la mesa y que no pasa inadvertido, Baptiste invitó a mantener los ojos puestos en la bioseguridad y las invasiones biológicas. Para finalizar, destacó los cambios sociales en las familias rurales: “la de hoy es una familia que tiene una forma distinta de hacer las cosas, donde la mujer, los jóvenes, ancianos o la diversidad étnica juegan un rol específico y marcan muchísimo el desarrollo rural”.

Conectar saberes locales con decisiones globales

En cuanto al rol de las comunidades campesinas en la gestión de los ecosistemas, la Directora del Humboldt sostuvo que existen cualidades invisibles del desarrollo rural o de las sociedades rurales que al evidenciarlas promueven la construcción de proyectos y visiones novedosas de dicha ruralidad.

En sus palabras, “el desarrollo rural es mucho más que la producción de alimentos”. Más allá de que nuestras sociedades rurales han liderado la gestión del territorio y el manejo de los ecosistemas en favor de la sociedad, de los colombianos e incluso de la sociedad global. Y concluye: “Las sociedades campesinas, indígenas, comunidades negras, pescadores, etc., mantienen la funcionalidad de los ecosistemas a través de sus actividades y preceptos. Así han garantizado una regulación hidrológica, polinización y ciclado de nutrientes”.

De ello dependen las ciudades. El 75 % de la población colombiana que hoy las habita absorbe y consume servicios ecosistémicos o contribuciones de la naturaleza al bienestar humano, mediadas por las sociedades rurales. Así lo señaló: “Hay una discusión alrededor de los campesinos habitantes de páramos. Ellos llevan décadas allí y son expertos en ecología del lugar. Algunas de sus prácticas responden a la dinámica ecológica y otras chocan con estas ante una realidad de miseria y de deficiencia productiva”. Este panorama demanda un trabajo con estos actores en el manejo de fondo de los ecosistemas.

Ante las preguntas: ¿cómo compensar dicho trabajo?, ¿cómo reconocer lo indispensable de las comunidades campesinas en la conservación por el bienestar colectivo?, Brigitte respondió que “en ese reconocimiento se plantea la necesidad de entrar en esquemas de pago por servicios ecosistémicos, una noción ambigua pues no sabemos qué se paga: la administración ecológica, la provisión de un servicio o la mercantilización de la naturaleza. Necesitamos revisar otras formas de trasferir capacidades a las comunidades rurales y reconocer su rol mediante inversiones directas en educación, calidad de vida u otro tipo de transferencias que generen equidad y más simetría entre las responsabilidades de gestión del territorio”.

Como conclusiones generales, Brigitte Baptiste reconoció la diversidad cultural de un país como el nuestro con más de 100 tradiciones diferentes entre los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes y campesinas que, incluso, no están cartografiadas de forma correcta desde el punto de vista de su heterogeneidad: “esto, en un territorio con un área como la de nuestro país, representa un acervo importantísimo de sistemas de conocimiento gestados adentro de la diversidad biológica, que ha evolucionado y construido modos de vida y estrategias adaptativas”.

Desde su perspectiva no se trata solo de sistemas simbólicos y construcciones narrativas de la realidad, sino un conjunto de prácticas y modos fundamentales de entender el mundo para su adecuado funcionamiento, donde cada tradición dispone de un potencial para gestionar el territorio a partir de un trabajo multicultural que debe incluirse en los retos de la integralidad.

La directora del Humboldt aprovechó, además, para pedir a Colciencias que ejerza un rol primordial en la financiación de varios modelos de conocimiento por las múltiples perspectivas de innovación y de trabajo con la biodiversidad presentes en la sociedad colombiana.

Sobre el hecho, aseveró: “necesitamos un mecanismo de gestión de conocimiento que circule libre y a disposición de los colombianos para conservar y capturar los aprendizajes históricos, corregir aquellos elementos de insostenibilidad que son evidentes y están vinculados con políticas equívocas, falta de información, adopción de tecnologías aún no evaluadas y, en fin, reconocer que hay historia de la gestión ambiental y del desarrollo rural muy útil en estos momentos para las decisiones que tomemos en los próximos años”.

Su reflexión finalizó refiriéndose a Colombia, el país de la megadiversidad, y sus aportes al planeta Tierra desde los servicios ecosistémicos y la protección del patrimonio genético; asimismo los modos de vida y culturas colombianas, los cuales le proveen garantías y capacidades adaptativas al cambio climático como insumo en la construcción de equidad y justicia ambiental. Para ella, conectar la actividad local con las grandes decisiones globales es parte de la política ambiental y de desarrollo rural integral en el mundo.

Ver más ...

Regiones prioritarias para dinamizar proyectos de conservación en Colombia

La ONG Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) y el Instituto Humboldt adelantaron taller para identificar regiones que requieren la implementación y fortalecimiento de estrategias de conservación.

10 1

El 31 de agosto, en la sede Venado de Oro del Instituto Humboldt, el Programa de Gestión Territorial de la Biodiversidad y la ONG Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) organizaron un taller con expertos del Instituto para identificar las regiones en Colombia que ofrecen las mejores oportunidades para la implementación de proyectos de conservación ambiental.

Dentro de los criterios evaluados durante la jornada de trabajo se pueden destacar la oportunidad de construcción de paz en zonas de posconflicto, la voluntad política, la sinergia con otras iniciativas o instituciones, así como la oportunidad de incrementar resiliencia en escenarios de cambio climático, la urgencia ambiental de conservación, el posicionamiento estratégico para la conectividad y disponibilidad de información, entre otros.

Resultado de este proceso se concluyó que, pese a la escala de análisis y la evidente heterogeneidad social y ambiental de las regiones, y dejando de lado la urgencia biológica, los Andes y la Orinoquia presentan las mejores condiciones y oportunidades para la implementación de proyectos de conservación. Sin embargo, las regiones del Catatumbo y la Guyana Colombiana parecen ser las zonas que requieren la mayor atención con proyectos de conservación, porque es allí donde existen las mayores necesidades de investigación, intervención y fortalecimiento socioambiental. Adicionalmente, se identificó que en algunos casos puede ser especialmente conveniente considerar a las organizaciones indígenas y afrodescendientes y a la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC como posibles socios en la implementación de estos programas para garantizar su éxito a largo plazo. Igualmente, se sugiere analizar las oportunidades que generaría el posconflicto para los proyectos de conservación, en especial por acuerdos relacionados con la reparación de víctimas por afectación ambiental, la restitución de tierras y la restauración ambiental.

Ver más ...

¿Y dónde están las especies?: el trabajo de BioModelos

Durante 4 sesiones de trabajo dedicadas cada una a un grupo biológico, el Laboratorio de Biogeografía Aplicada del Instituto Humboldt se esfuerza en la consolidación de modelos de distribución de especies para el fortalecimiento de  la gestión ambiental en Colombia.

biomodelos jorge

En la fotografía podemos observar a nuestro Coordinador del Laboratorio de Biogeografía Aplicada, Jorge Velázquez, asesorando a los participantes de una de las modelatones.

Entre octubre y noviembre de este año, el Laboratorio de Biogeografía Aplicada (LBA) del Instituto Humboldt a través de su plataforma BioModelos ha desarrollado 3 'modelatones' o sesiones de trabajo para avanzar en la generación de modelos de distribución de especies aprobados por expertos en el territorio nacional. Plantas, primates y aves fueron los grupos biológicos abordados en los talleres que contaron con la presencia de más de 45 expertos asociados a distintas instituciones
Realizar modelatones permite saber dónde se encuentran las especies, priorizar zonas de conservación, desarrollar planes para la reintroducción de especies, entre otras acciones que finalmente redundan en beneficios para la conservación de la biodiversidad.
El taller de validación de modelos de distribución de especies de palmas amenazadas, plantas endémicas y amenazadas del bosque seco tropical y especies exóticas, realizado el 12 y 13 de octubre en el Instituto Humboldt en Bogotá, avanzó en el desarrollo de modelos para 61 especies –incluida la Ceroxylon quidiuense conocida como la palma de cera- con el apoyo de los equipos de trabajo del LBA y el Programa de Ciencias de la Biodiversidad.

Por otra parte, el 2 y 3 de noviembre el turno fue para los primates, de la mano de la Universidad de Los Andes y la Asociación Primatológica Colombiana. Doce primatólogos participaron en esta modelatón que permitió avanzar en el desarrollo de mapas para 19 de los 38 primates presentes en Colombia.

El trabajo con aves fue realizado el 7 de noviembre en la Universidad de Antioquia en el marco del V Congreso Colombiano de Ornitología, y contó con la participación de estudiantes y profesionales con intereses particulares en algunas especies de aves, quienes lograron avances en el desarrollo de mapas para 63 especies.

Paralelamente a las modelatones, inició la campaña ‘Publica tu mapa’ una invitación a todas las personas que han desarrollado modelos de distribución de especies a publicar sus mapas a través de BioModelos (http://biomodelos.humboldt.org.co/home/publish), lo que les permitirá una mayor difusión de su trabajo, recibir aportes de otros expertos y alcanzar mayor incidencia en los procesos de toma de decisiones.

Ver más ...

Instituto Humboldt acoge sentencia de Corte Constitucional

headerboletin

Bogotá, 18 de Octubre de 2016

 FV27249Foto: Instituto Humboldt
 

El Instituto Humboldt acoge la Sentencia T-445 de 2016, emitida por la Sala Sexta de la Corte Constitucional, que pide al Gobierno nacional realizar investigación científica y sociológica sobre impacto de minería en Colombia. En tal sentido, esperamos participar de manera activa en la mesa de trabajo interinstitucional que, por los próximos dos años, construirá un espacio plural para elaborar conclusiones gubernamentales respecto al tema.

Por tratarse de un asunto de prioridad nacional, de impacto sectorial, de relación directa con su política de Gestión Integral de la Biodiversidad y de los Servicios Ecosistémicos (Gibse) y en el contexto de la misión del institucional, el Humboldt acompañará la generación de conocimiento científico necesario y útil en la toma de decisiones según las orientaciones y acuerdos producidos en este nuevo espacio de diálogo.

El Humboldt considera esta una oportunidad para encausar esfuerzos que generen líneas de conocimiento sólidas en torno a los impactos que causan los sectores productivos del país, quienes están transformando la biodiversidad.

El Instituto permanece atento a la convocatoria por parte del Gobierno nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), y confía en el trabajo mancomunado para construir conocimiento, basado en información y estudios sobre la materia que permitan entender desde el estado y las tendencias de la biodiversidad frente a la minería, las dinámicas e importancia de este sector de la economía para el desarrollo del país y los vínculos entre el hombre, la naturaleza, la extracción minera y la gobernanza asociada.

El Instituto Humboldt confía en la participación de expertos y la disponibilidad de documentos que los diversos sectores de la sociedad consideren pertinente aportar para la elaboración de tan exigente compromiso. Su apoyo, en momentos puntuales del proceso, será clave por la información y conocimiento de la geografía colombiana y de los territorios donde se realizan actividades de extracción minera.

 

 

 

Ver más ...

“La ciencia terminará validando el cambio que no deseamos”: Germán Andrade

headerboletin

Bogotá, 11 de Octubre de 2016

Principal
Foto: Felipe Villegas/Instituto Humboldt
 

“La ciencia terminará validando el cambio que no deseamos”. Así lo manifestó Germán Andrade, subdirector de Servicios Científicos y Proyectos Especiales del Instituto Humboldt, durante uno de los paneles temáticos realizados en el Taller Nacional de Expertos en Biodiversidad y Cambio Climático, organizado por Instituto Humboldt y el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) con apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Agencia Alemana para la Cooperación Técnica (GIZ).

En conversación con Gustavo Wilches-Chaux y representantes del MADS, del Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico (IIAP), del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi), Andrade insistió en que las demandas medioambientales actuales no dan espera al aval de la ciencia: “Nos llegó primero el cambio climático que la solución basada en el conocimiento científico debido a lo lento de producirlo y validarlo. Aparentemente, el cambio global ambiental se está acelerando, por lo cual no podemos esperar una validación para actuar. Tenemos que innovar en esa forma de incorporar el conocimiento y desconocimiento en las decisiones.

Ante una clara incapacidad actual de adaptación a los efectos del cambio climático basada en los ecosistemas, y una constante incertidumbre anticipada a lo desconocido, las formas llamadas posnormales o más allá de la ciencia normal deben acelerarse sin esperar una validación de la ciencia pues, de lo contrario, como manifiesta Germán, “la ciencia terminará validando el cambio que no deseamos, desde el punto de vista de verdad científica”.

Además, Germán Andrade reprochó la resistencia de la ciencia para aceptar e involucrar otras formas de saber que pueden resolver a tiempo asuntos relacionados con el cambio climático: “Hay un problema en la ciencia cuando espera validar científicamente un hecho solamente y esa es la patente de verdad en la sociedad. Ahí falla si no acepta que hay otras formas de conocimiento. Muchos temas ambientales se ven cada vez más vinculados a conceptos y metodologías basadas en gestión del riesgo”.

Por tal razón, para el subdirector de Servicios Científicos es necesario acelerar los procesos de prevención y acción ante un cambio innegable del contexto ambiental global que incluya, sin posturas políticamente correctas frente a la diversidad cultural, saberes ancestrales: “Si muchas de las culturas y comunidades locales han pervivido en el tiempo es porque ahí hay un saber pues sin conocimiento es imposible colonizar territorios. Esa sabiduría no sistematizada ni valorada frente a los objetivos que perseguimos es un desperdicio. La gente sabe cómo vivir en el territorio, no es gratis y nosotros tenemos que ir a conocerlos para incorporarlos a los propósitos de biodiversidad y cambio climático”, indicó Germán Andrade.

Menos retórica, más democratización, soluciones a corto plazo y un diálogo urgente fueron las invitaciones de Andrade al finalizar su intervención: “Hay un conocimiento base que debe construirse socialmente. El cambio ambiental global nos está llevando a umbrales más allá de ciertas situaciones donde la misma capacidad adaptativa del conocimiento podría mostrarnos la respuesta. El sistema ecológico cambió, las preguntas también. No se trata solo de dar un estatus de validez políticamente correcto al conocimiento tradicional sino de traerlo a la mesa para discutirlo con quien lo tenga y así construir nuevo conocimiento”, puntualizó.

 

Ver más ...

No será fácil: páramos colombianos en el posconflicto y posacuerdo

headerboletin

Bogotá, 28 de Septiembre de 2016

 FV27249Foto: Instituto Humboldt
 

• Por múltiples formas de uso y propiedad de la tierra que podrían desencadenar conflictos socioambientales, Gobierno nacional afrontará retos para ordenar el territorio en zonas de páramo durante la etapa de posconflicto.

• Territorios con figuras de protección consolidada, insuficientes o desprotegidos por completo, actividades agropecuarias en aumento, presencia de grupos armados ilegales, disputa y reclamo de tierras por parte de campesinos, comunidades étnicas o afrodescendientes son algunas variables.

• Con una macroinfografía, el Instituto Humboldt invita al análisis de los contextos regionales para el diseño de acciones y al diálogo que construya acuerdos conjuntos acerca del manejo del territorio.

El Instituto Humboldt analiza y proyecta, a través de una macroinfografía, posibles escenarios de gestión de territorios –en ecosistemas de páramo– en municipios con presencia del conflicto armado interno y organizaciones comunitarias indígenas, campesinas y afrodescendientes.

Para nadie es un secreto

Las cimas de las cordilleras andinas han sido corredores estratégicos en el desarrollo del conflicto armado interno dada la facilidad para interconectar distintas zonas del país y la complejidad de acceso a ellas. Por tal motivo, y con la implementación de la Política de Seguridad Democrática (2002-2010), los batallones de Alta Montaña retomaron el control del Sumapaz y Los Farallones de Cali, mientras las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) conservaron el Cañón de Las Hermosas, ampliamente conocido por ser refugio de Alfonso Cano, comandante de este grupo insurgente.

Ante este panorama, la condición de conservación de los ecosistemas era parte del valor estratégico de dichos corredores, por lo cual la dinámica del conflicto armado determinó el aspecto actual de estas zonas y la capacidad de acción del Estado con la fuerza pública y las entidades ambientales encargadas de la regulación de los recursos naturales. En estos espacios el conflicto influyó, además, en las políticas y capacidades de las organizaciones comunitarias indígenas, campesinas o afrodescendientes para la planificación colectiva del territorio.

Con tales dinámicas, los páramos han sido escenario de acciones armadas por parte de grupos insurgentes y, a la vez, espacios donde confluyen diferentes formas de apropiación del territorio y expectativas frente al uso y propiedad del suelo. Desde esta perspectiva, los sistemas paramunos también pueden considerarse “frontera agrícola”, al igual que extensas regiones de tierras bajas colombianas cuya expansión y tasa de transformación está relacionada con acciones insurgentes y de la fuerza pública. En tal sentido, puede esperarse que el cambio en la correlación de poderes en zonas de alta montaña influya sobre el estado de conservación de los ecosistemas y en el dominio del territorio por parte de sus habitantes.

La alta montaña y el posconflicto

alta mont pscon 1

Con respecto a zonas de alta montaña en la etapa de posconflicto, el análisis se centra en las múltiples formas de territorialidad que conviven con figuras de ordenamiento dirigidas a la conservación de la biodiversidad, lo que supone conflictos de distinta naturaleza, que tanto el Estado como los actores económicos deben considerar al momento de priorizar e implementar acciones derivadas de los acuerdos de paz.

Según la información que ofrece la infografía las formas de territorialidad en los distintos niveles de elevación de las cordilleras tienen elementos comunes. Por ejemplo, las zonas más altas –en especial aquellas con áreas glaciares, aledañas y páramos en buen estado de conservación– se encuentran bajo formas de protección del Sistema de Parques Nacionales Naturales (PNN). Alrededor de estas y, en ocasiones sobrepuestas, hay figuras de áreas protegidas de orden regional –no siempre de protección estricta–, resguardos indígenas y Zonas de Reserva Campesina (ZRC) constituidas o en proceso de conformación. En este “cinturón” –según la zona sombreada del infográfico– que muchas veces coincide con el límite inferior del páramo y la región altoandina es frecuente encontrar extensas superficies en donde las actividades agropecuarias siguen en ascenso y la propiedad de la tierra suele ser incierta, pues allí confluyen igualmente propietarios, arrendatarios de predios y territorios colectivos, lo cual es fuente de múltiples conflictos socioambientales.

Las cuestas medias y bajas de las cordilleras presentan otro tipo de dinámica en cuanto a la producción y propiedad de la tierra. Allí se encuentran actividades económicas diversas y asociadas a pequeñas extensiones de suelo. En los valles interandinos, y planicies de zonas bajas, hay monocultivos de palma, arroz, caña, ganadería extensiva y sistemas agrícolas y ganaderos desarrollados por grandes propietarios, así como ciudades, perímetros urbanos y semiurbanos –se puede afirmar que este mismo esquema aplica en el caso del Altiplano Cundiboyacense–, con algunos modelos de conservación complementarios o ninguno de ellos. En cuanto al conflicto armado, es notable la presencia de grupos de autodefensas o paramilitares.

Carlos Sarmiento, coautor de la macroinfografía, afirma que “este diagrama es una aproximación –pues no todos los contextos funcionan de la misma forma– que señala los fuertes cambios que podemos esperar en las dinámicas del paisaje de zonas sin figuras de protección estricta o en donde las existentes aún son insuficientes, o bien en donde confluyen territorios indígenas y zonas de reserva campesina. Es decir, la transformación del territorio sería mayor donde la gobernanza sigue en disputa más allá del conflicto armado. Desde esta perspectiva, los escenarios nos plantean que no es lo mismo establecer acciones en un páramo con muy buen grado de conservación –con una figura de protección consolidada– a establecerlas en un territorio en donde la actividad agropecuaria esté en aumento y puedan existir tierras reclamadas por campesinos y comunidades étnicas”.

Escenarios de gestión en municipios con área en páramo

 

Para dimensionar la naturaleza y la magnitud de los retos que podría afrontar el gobierno nacional, la macroinfografía analizó tres variables para 26 municipios que tienen más del 25 % de su territorio en páramo y altas posibilidades de recibir distintas dinámicas asociadas al posconflicto. 

Las variables examinadas en este ejercicio exploratorio fueron porcentaje del municipio en zona de páramo, intervención o transformación de la cobertura de la tierra, categorías de conservación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap) y presencia de resguardos indígenas y franjas de reserva campesina formales o en proceso de constitución.

Los diferentes escenarios de gestión del territorio resultantes los explica Sarmiento: “Combinamos esas variables para los distintos municipios y analizamos las tres agrupaciones resultantes: municipios con páramos muy intervenidos y poco protegidos (A), municipios con páramos poco intervenidos y poco protegidos (B) y municipios con páramos poco intervenidos y muy protegidos (C)” . Por ejemplo, en el complejo Sumapaz ya existe el Parque Nacional del mismo nombre, una zona de páramo no incluida en dicha figura y un proceso para la declaración de una ZRC en el municipio de Cabrera (Cundinamarca). “A este contexto no puede llegarse de la misma manera que a otro que tiene resguardos indígenas y parque nacional, como el caso del Nevado del Huila, tampoco te apareces de igual forma a un municipio con campesinos e indígenas buscando figuras de territorialidad para un mismo espacio, como ocurre en el Complejo de Páramos Guanacas -Puracé - Coconuco. De allí, la necesidad de una mirada y diseño de políticas de intervención distintas para cada uno de estos escenarios”, enfatiza Carlos Sarmiento.

La macroinfografía resalta, también, la pluralidad de las comunidades a lo largo de los páramos, quienes deciden sobre el territorio. Por tal razón, es indispensable considerarlas como tomadoras de decisiones en cuanto al ordenamiento del territorio en sus respectivas regiones. “Buscamos llamar la atención acerca del diseño de acciones de ordenamiento del territorio ante la presencia frecuente de organizaciones comunitarias legítimas, actores clave en el diseño de estrategias. La idea no es entrar a estos espacios ignorando a gente que sobrevivió a circunstancias adversas, se organizó, definió sus prioridades y conoce la biodiversidad propia del lugar. Hay que reconocerlos como instituciones partícipes y no como grupos de personas a quienes se les comunican decisiones ya por 4 finaliza Sarmiento.

Con este ejercicio, el Instituto Humboldt invita al análisis de los contextos territoriales de cada región, a incluirlos como variables en el diseño de acciones, a reconocer a los actores como tomadores de decisiones –pues no solo en las entidades públicas está dicha facultad–, a abrir el diálogo para hacer acuerdos conjuntos acerca del manejo del territorio y a planear proyectos de investigación conjuntos.

Descargue la Macroinfografía aquí

Créditos de la publicación: Alejandra Osejo, Jessica Zapata, Carlos Sarmiento y Paula Ungar (Autores). Proyecto Insumos Técnicos para la Delimitación de Ecosistemas Estratégico s: Páramos y Humedales, Instituto Humboldt y Fondo Adaptación.

 

Ver más ...
Subscribe to this RSS feed