Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones

conexion vital

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Biodiversidad en tu mesa

Mi porro me sabe a frutas
a mamei patilla o tajá e' melón
también me sabe a yuca harinosa azá
mojá en asiento de chicharrón

A totuma e' guarapo
con hielo y limón
bajo un higo sato
sentao en un cajón

Los sabores del porro. Pablo Flórez

 

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Fotografía de la exhibición “Antídoto para el olvido: redescubriendo nuestras plantas alimenticias”, ubicada en el Claustro de San Agustín, sede del Instituto en Villa de Leyva.

 
En Colombia hay cerca de 400 especies de plantas nativas que se pueden comer. Los habitantes del territorio nacional podrían comer un fruto o semilla distinta al día sin repetir ¡por más de un año! Sin embargo, la mayoría de colombianos come pocas frutas y verduras, casi siempre son de la misma variedad y muchas provienen de otras partes del mundo.
 
El número de plantas nativas comestibles no es sorprendente si tenemos en cuenta que en Colombia se encuentra el 10 % de la biodiversidad del planeta y aquí viven alrededor de 80 grupos étnicos. Lo que sí sorprende es que a pesar de esa gran diversidad de frutos, semillas, raíces y tubérculos originarios del país, las frutas más consumidas por los colombianos sean el limón, el banano y el mango que vienen de la India. A esto se suma que en Colombia el consumo de frutas y verduras está muy por debajo de lo recomendado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): 222 gramos frente a los 400 gramos que sugiere la organización1 .
 
Y lo que más sorprende es que en el mundo la situación no es muy distinta. De las 30 mil especies de plantas comestibles que existen, solo se consumen 7 mil, 150 especies son las de mayor uso2, 15 especies proporcionan cerca del 90 % del consumo de proteínas y calorías en el mundo y la mitad de la energía que viene de las plantas corresponde solo a tres especies: trigo, arroz o maíz. Esto incluye la planta y sus derivados3.
 
¿Recuerdan la guama, el mamoncillo y la gulupa? A la guama le dicen guamo de osito hormiguero en el Amazonas y guamo de mico en el Meta. La palabra mamoncillo es una voz del pueblo Caribe y los indígenas del Orinoco tuestan la semilla de esta fruta para reemplazar el casabe y preparar tortas. A la gulupa, de la familia del maracuyá y la curuba, le dicen cholupo, curubo o granadilla de monte.
 
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Estas pequeñas se dejaron maravillar por la exhibición del “Antídoto para el olvido” y conocieron más sobre las plantas alimenticias propias de nuestro país. 

Colombia tiene plantas desconocidas, raras y comunes que sirven no solo de alimento sino que han originado múltiples recetas, medicinas, saberes ancestrales, artesanías, historias y expresiones propias de las diferentes regiones del país. Toda esta diversidad se puede reflejar en la mesa. El reto es rescatar plantas desconocidas, escondidas y olvidadas; elaborar un plato que tenga muchos colores, formas y sabores que den rienda suelta a más historias y saberes. Esta es otra forma de explorar nuestra #ConexiónVital, anímate.

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Esta visitante recibió su dosis de Antídoto, preparado con plantas alimenticias colombianas que junto con sus recetas, medicinas, historias y expresiones nos llevan de viaje por las regiones de nuestro país.

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En la imagen podemos observar uno de los paneles que componen la exhibición ubicada en nuestra sede de Villa de Leyva. 

 

[1] Combariza, J. 2013. Perfil de oferta de frutas y verduras en Colombia. VII Congreso Mundial de Promoción del Consumo de Frutas y Hortalizas.

[2] Banco Mundial http://bit.ly/1FCbavN

[3] Biodiversity International. Aprendiendo sobre la importancia de la agrobiodiversidad y el papel de las universidades