Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones

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Con proyecto conjunto, Humboldt evaluará riesgo de extinción de escarabajos coprófagos

La producción de carne bovina es un renglón importante de la economía nacional, con una producción aproximada de 850.000 toneladas de carne y un poco más de 4 millones de reses sacrificadas cada año.

EscarabajoFotografía: Onthophagus curvicornis hembra. Claudia Medina, Instituto Humboldt.

Aunque para el colombiano promedio la carne es uno de sus alimentos primordiales, la actividad ganadera, durante la última década, ha traído consecuencias negativas en los bosques de la franja andina entre los mil y los tres mil metros de altitud, y a su vez ha causado la pérdida del 3,6% de las coberturas naturales.

Conscientes de la necesidad de transformar la ganadería en una actividad más sostenible, diferentes instituciones y gremios nacionales e internacionales promueven una producción más amigable con el ambiente.

En la medida en que las fincas ganaderas convencionales adoptan prácticas como la rotación adecuada de los potreros (que optimiza la producción y mantiene mejor las pasturas), las cercas vivas (línea de árboles o arbustos que delimitan una propiedad y por los cuales se obtienen subproductos como forraje, leña, madera, flores para miel, frutos, postes, etc.), el cultivo de forrajes arbustivos y los sistemas silvopastoriles, los ganaderos aumentan la producción de carne y leche, conservan sus bosques y promueven la biodiversidad en sus fincas.

Asociada al ganado existe una variada fauna que aprovecha su excremento. Moscas, ácaros, lombrices, escarabajos y microorganismos viven y completan sus ciclos de vida en el pequeño y efímero hábitat que ofrecen las boñigas de los potreros.

En esta comunidad de invertebrados se destacan los escarabajos coprófagos o cucarrones mierderos, un grupo popular de insectos que llaman la atención por la forma particular como aprovechan el estiércol del ganado para alimentarse y anidar.

Los escarabajos estercoleros hacen bolas de excremento, el cual mueven, transforman y luego entierran en hoyos que ellos mismos construyen. Estas actividades de los cucarrones no solo airean y fertilizan el suelo, sino que evitan la proliferación de moscas transmisoras de enfermedades y otros parásitos. Todas estas funciones ecológicas se traducen en los conocidos servicios ecosistémicos de regulación, fertilización y control biológico.

En los potreros arbolados y sanos, los escarabajos procesan y desintegran con rapidez la boñiga. Sin embargo, en los últimos años, los ganaderos han observado una disminución de los escarabajos y la acumulación de las excretas en los potreros con consecuencias negativas traducidas en una menor producción de carne y leche.

En Estados Unidos e Inglaterra, se calcula que los servicios prestados por los escarabajos coprófagos, a la industria ganadera, representan una reducción de entre 380 y 367 millones de dólares al año en costos de producción. Estos se relacionan con la eliminación del excremento de los potreros, el control de las moscas y la liberación del nitrógeno contenido en los excrementos y otros servicios.

Por otro lado, algunas prácticas de la ganadería convencional como el uso generalizado de Ivermectina (droga veterinaria), derivada de algunos medicamentos para el control de parásitos del ganado y los animales domésticos, matan a los escarabajos o reducen dramáticamente sus poblaciones.

Múltiples estudios han mostrado los efectos negativos del uso generalizado de químicos en la agricultura, por ejemplo, la disminución de los insectos polinizadores a causa del uso de productos derivados de neocotinoides o insecticidas que afectan el sistema nervioso de los insectos.

Aunque algunos países europeos regulan el uso de drogas veterinarias que matan a los escarabajos coprófagos, el problema todavía no es conocido suficientemente. En Colombia aún es necesario evaluar y crear conciencia de los efectos que estos productos químicos tienen sobre la fauna benéfica y servicios ambientales como la polinización y el control biológico de plagas.

El primer paso en investigaciones al respecto lo han iniciado Colciencias, la Fundación Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (CIPAV) con el apoyo del Instituto Humboldt, con la financiación de un proyecto para evaluar los servicios ecosistémicos mediados por escarabajos estercoleros en sistemas ganaderos convencionales y silvopastoriles de tierras altas.

Un componente del proyecto contempla hacer ensayos de cría de especies de escarabajos en el laboratorio, precisamente con el fin de evaluar los efectos de los medicamentos veterinarios sobre las crías (larvas) y su ciclo de vida.

Para este fin se ha seleccionado una especie de escarabajo cavador (Onthophagus curvicornis), distribuido ampliamente en los potreros, con la intención es poder criarlo para futuras evaluaciones con dosis de drogas veterinarias y otras pruebas de toxicidad. La información resultante se utilizará en la formulación de políticas sobre el uso de drogas veterinarias en el país.

Hasta ahora, las evidencias preliminares del proyecto muestran cómo la diversidad y las funciones ecológicas de los escarabajos son mucho mayores en fincas con sistemas silvopastoriles, setos forrajeros y fragmentos de bosques circundantes, que en los sistemas convencionales sin árboles.

Otras actividades del proyecto han permitido la capacitación y sensibilización de ganaderos al respecto del valor de los escarabajos para sus fincas y el ambiente; de hecho, algunos campesinos han potenciado las bondades de los escarabajos en sus sistemas pecuarios.