Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones

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Colombia a un paso de reconocer iniciativas de conservación de biodiversidad

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Bogotá, D.C. 06 de julio de 2018

 


Foto: Felipe Villegas/Instituto Humboldt.

 

•   En Colombia se han identificado más de 1.500 Estrategias Complementarias de Conservación (ECC) desarrolladas en distintas regiones del país.

 

•   Los colombianos interesados en aportar comentarios al Decreto que reconocerá dentro del ordenamiento jurídico y territorial a las ECC, pueden hacerlo en el sitio web del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), opción Consulta Pública.

 

•  Una vez firmado el Decreto, por el Presidente Juan Manuel Santos, Colombia aceptará las iniciativas complementarias de conservación como parte fundamental de la protección de la naturaleza y de los beneficios que ofrecen a los colombianos.

 

Las Estrategias Complementarias de Conservación (ECC) en Colombia son esfuerzos de diferentes actores locales, regionales, nacionales e internacionales para la protección de la biodiversidad en el país.

En un país megadiverso y a la vez con una pérdida acelerada de riqueza natural en un 18%, las acciones enfocadas a la conservación de la diversidad biológica son necesarias. En consonancia con esta situación, por primera vez, el Gobierno de Colombia abre la posibilidad de reconocer las ECC emprendidas por distintos actores, como parte fundamental de la protección de la naturaleza y de los beneficios que ofrecen a los colombianos.

Hasta ahora, en el país se han identificado más de 1.500 estrategias complementarias de conservación gestionadas en diferentes regiones. Los distintos actores públicos, privados y comunitarios involucrados en el desarrollo de estas iniciativas consideran que Colombia tiene una oportunidad excepcional para reconocerlas dentro de su ordenamiento jurídico y territorial.

 

Estrategias Complementarias de Conservación (ECC)

 

Las ECC son medidas que se aplican a un espacio geográfico definido, diferente a un área protegida, para mantener y promover en el tiempo los beneficios que ofrece la naturaleza a la sociedad y, de esta manera, aportar a la conservación in situ de la biodiversidad mediante una forma de gobernanza que involucra uno o varios actores.

Las estrategias complementarias son desarrolladas, por lo general a nivel local, y se gestionan por convicción, de manera voluntaria o con el interés de fortalecer los territorios; asimismo reflejan el compromiso de las comunidades involucradas en la conservación de la biodiversidad y las múltiples formas de gobernanza.

El aporte de las iniciativas de ECC es indispensable en cuanto a la provisión de servicios ecosistémicos, la mitigación de riesgos, la adaptación a los efectos del cambio climático, el esparcimiento recreativo, espiritual y educativo; también en lo relacionado al fortalecimiento de la economía local y regional con alternativas como el turismo y los sistemas productivos sostenibles.

 

La consulta pública

 

La iniciativa que reconoce las ECC se encuentra disponible, a través de un decreto, para que los interesados aporten sus comentarios y recomendaciones. La fecha límite es el viernes 06 de julio de 2018, en el sitio web del (MADS), opción Consulta Pública.

La propuesta técnica y normativa es liderada por la Dirección de Bosques del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) y producto de una construcción colectiva con el Instituto Humboldt, la Fundación Natura, el Consejo Internacional para las Iniciativas Ambientales Locales de América del Sur, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza Sur, la Red Colombiana de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (Resnatur), Parques Nacionales Naturales de Colombia, los Sistemas Regionales de Áreas Protegidas, ASOCARS, Proyectos GEF SINAP, Conexión BioCaribe y Magdalena Cauca, el Proyecto Áreas Protegidas Locales entre otros. Con esta iniciativa se espera establecer los mecanismos para la identificación, visibilización y reporte de las ECC, y responder a diferentes compromisos asumidos por el gobierno nacional.

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Piden declarar "Probablemente Extinto" al sapo quimbaya

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Bogotá, D.C. 27 de junio de 2018

 


Macho adulto colectado en junio de 1994 en el Parque Natura Regional Ucumarí, Pereira, Risaralda. Foto: John D. Lynch.

 

•  Investigadores de distintas instituciones científicas, nacionales e internacionales, pidieron a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) declarar como Probablemente Extinto al sapo quimbaya, Atelopus quimbaya, especie endémica de los Andes colombianos.

 

•  Los estudios actuales, que intentan esclarecer las razones de la probable extinción del quimbaya, se enfocan en la presencia de la especie exótica trucha arcoíris y un hongo patógeno disperso por todo el mundo.

 

•  En visitas realizadas durante las últimas dos décadas a los mismos sitios donde fueron registrados los sapos en los años 90, no fue detectado ningún individuo, así como tampoco huevos o renacuajos.

 

Según la investigación desarrollada por las entidades nacionales Instituto Humboldt, universidades del Valle y Javeriana de Cali y Wildlife Conservation Society; y las internacionales ProCAT, Centro para la Ciencia Abierta y la Conservación de la Biodiversidad en Costa Rica y la Universidad Autónoma de México, el estado de conservación del género Atelopus en Colombia es crítico, ya que cerca del 80 % de las 44 especies que habitan el país enfrentan un grave riesgo de extinción.

Atelopus quimbaya pertenece a este género de sapos arlequín y se conoce en solo tres localidades de la vertiente occidental de los Andes centrales colombianos: la Reserva Natural La Montaña (municipio de Salento, Quindío), el Parque Natural Regional de Ucumarí (municipio de Pereira, Risaralda), y la Reserva Bosque del Río Blanco (cuenca del río Chinchiná).

Con la intención de esclarecer y comprender las eventuales causas de la disminución, e incluso extinción del sapo quimbaya, el equipo de investigadores reunió estudios científicos históricos y realizó salidas de campo a las tres localidades conocidas como hábitat de la especie para contrastar la información e intentar responder el interrogante.

A pesar del esfuerzo intenso y reciente por hallarlo en estos lugares no hubo avistamientos tras los últimos registros ocurridos entre 1994 y 1997. En cambio, según el estudio, en estos sitios hay presencia confirmada de la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), y se sospecha, del hongo infeccioso Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), dos posibles enemigos de la especie en cuestión.

En la cuenca del río Otún y en el Quindío se sabe de la existencia de la trucha arcoíris, para empezar, debido a dos grandes granjas para la crianza del pez. Se estima que en 1953, la especie exótica fue introducida en los ríos y en los estanques artificiales de la Reserva Natural de Navarco. En las salidas de campo, el equipo de investigadores detectó la presencia de la trucha aun en pequeñas corrientes de agua de los cauces de estas zonas.

El hecho de que la trucha habite en las cuencas donde fue común el sapo quimbaya, hace pensar que estaría involucrada en la disminución de sus poblaciones a través de la depredación, en primera medida de los huevos, y posiblemente de los renacuajos. El equipo investigador mantiene sus sospechas acerca del potencial efecto negativo del pez sobre este grupo de sapos, pues existe evidencia científica del impacto que ha tenido en otras especies de anfibios.

Un dato adicional revela que si bien la introducción de la trucha al país no coincidió con el momento en que inició la disminución de poblaciones del quimbaya, lo más factible es que la expansión de poblaciones de estos peces ocurrió constantemente, y de manera acelerada, hasta alcanzar el hábitat del sapo hacia 1990.


Por otro lado, está el hongo Batrachochytrium dendrobatidis (Bd) originario de Asia y que se encuentra ampliamente distribuido alrededor del mundo. Hoy hay evidencia de la desaparición de poblaciones completas de anfibios causadas por el (Bd), que les afecta la piel, un órgano vital involucrado en la respiración. En animales susceptibles al hongo se producen, por ejemplo, paros cardíacos que matan los organismos.

En general, el género Atelopus es considerado como uno de los grupos más susceptibles entre los anfibios, de hecho el declive de numerosas especies del grupo tiene relación comprobada con el hongo. En el caso del sapo quimbaya, los análisis efectuados a 23 ejemplares, recolectados en 1979 y 1994, arrojaron un resultado negativo para la infección por (Bd).

Por lo pronto, los investigadores no descartan un posible vínculo entre el hongo y el cambio climático o una correlación de múltiples factores estresantes como potenciales responsables de la probable extinción del sapo quimbaya y de la disminución de otras poblaciones de anfibios.

Y aunque los resultados actuales no permiten establecer si (Bd) está o no involucrado en el declive de este anfibio, a la fecha se realizan estudios a ejemplares depositados en las colecciones biológicas del Instituto Humboldt, en Villa de Leyva (Boyacá) para comprobarlo.

De ser posible, a futuro se espera realizar estudios con el material biológico disponible en la Universidad del Valle, el Instituto de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia y el Museo de Herpetología de la Universidad de Antioquia, mismos que ayudarían a esclarecer la participación del hongo en la disminución de esta y otras especies de anfibios colombianos.

La importancia del sapo quimbaya, y en general los anfibios, radica en que desde el punto de vista ecológico son buenos indicadores del estado de conservación de ecosistemas debido a lo susceptibles que resultan a la contaminación y degradación del hábitat.

Por el contrario, su ausencia es una señal de cómo el cambio en el paisaje y el ambiente, causados por distintas actividades, afectan la biodiversidad a distintos niveles. En ese sentido, algunos estudios demuestran que los renacuajos ayudan en el mantenimiento de la estructura de las comunidades de algas y la productividad primaria de los ríos y quebradas.

Entre tanto, en medio de los esfuerzos científicos inconclusos y del desconcierto que generan las causas de la posible desaparición de este sapo endémico, los investigadores involucrados en el estudio no se dan por vencidos, en cambio sugieren continuar con los análisis en laboratorios y trabajos en campo en zonas aledañas a las exploradas, con la intención de descubrir poblaciones, quizá no detectadas hasta ahora, del quimbaya y de otras especies del grupo de los Atelopus con características similares.

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Áreas clave para la conservación de la biodiversidad dulceacuícola amenazada en Colombia: moluscos, cangrejos, peces, tortugas, crocodílidos, aves y mamíferos

El libro que hoy presentamos muestra salidas gráficas e ilustrativas, donde se reconocen fácilmente aquellas áreas clave en el marco de las cinco grandes cuencas hidrográficas de Colombia, e incluso a nivel de subcuencas, departamentos y municipios. En ellas el lector podrá encontrar aquellas regiones imprescindibles para conservar nuestra biodiversidad acuática, bien sean moluscos, cangrejos, peces, tortugas, cocodrilos, aves o mamíferos acuáticos.
Cada una de estas áreas viene acompañada por una ficha resumen donde se recogen aspectos geográficos, administrativos, hidrográficos, geomorfológicos, geológicos, ecosistémicos y las especies amenazadas determinantes de esas áreas clave. Se invirtieron unos ocho años de trabajo arduo y continuo, para mostrar estos resultados, pero el potencial de este portafolio es enorme y el reto a futuro es poder integrar toda esta información en una sola propuesta que nos permita conservar una de las riquezas acuáticas más grandes del planeta.
Esperamos que los tomadores de decisiones, autoridades ambientales a nivel nacional y regional, así como la autoridad pesquera, consideren la información aquí expuesta y sea de utilidad para su diario quehacer.

 

Para descargar la publicación, haga clic aquí.

Para consultarla en el repositorio institucional, haga clic aquí.

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Instituto Humboldt presenta "Mundial Biodiverso"

 

El Instituto Humboldt entra al juego y presenta Mundial Biodiverso, una reunión de la fauna más selecta, representativa y competitiva de la biodiversidad continental del país y la de algunos países participantes en la World Cup, Rusia 2018.

A partir del 14 de junio y hasta el 15 de julio de 2018, el Humboldt publicará cada día en sus cuentas de Facebook, Twitter e Instagram, información asociada a las especies titulares y suplentes que conforman el “once ideal” de la biodiversidad colombiana, destacando sus habilidades individuales, riesgos de acuerdo con sus estados de amenaza, los campos de juego representados en ecosistemas y rivales personificados en las especies invasoras.

Los pronósticos de esta campaña mundialista auguran que si en la biodiversidad se organizara un campeonato de fútbol, nuestro país sería de los favoritos por su nómina de lujo, entre titulares y suplentes, conformada por primates, reptiles, aves y mamíferos.

Con este ejercicio, el Instituto Humboldt propone un énfasis distinto a la fauna continental del país través de un particular combinado patrio que viene dispuesto a sacarla del estadio trayendo al campo de juego sus habilidades naturales.

A la par del campeonato mundial Rusia 2018, el Instituto Humboldt pondrá a rodar la bola informativa del Mundial Biodiverso en sus canales digitales y a través de Ilustraciones, con el estilo visual de un álbum Panini vintage, y videos de presentación, similares a los utilizados antes del inicio de un partido de fútbol, para conocer aspectos estratégicos, curiosos e incluso poco notables de nuestro combinado nacional y sus rivales, detalles que permitirán ampliar el conocimiento de la diversidad biológica y dimensionar la importancia de su cuidado como garantía de los beneficios para el sostenimiento de la vida ofrecidos por los ecosistemas.


Así va el Mundial:


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Termina "Sense8" pero nos quedan las bandadas mixtas de la biodiversidad

De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Anisognathus igniventris; Atlapetes pallidinucha; Diglossa cyanea; y Conirostrum rufum.
Fotos: Felipe Villegas/Instituto Humboldt.

 

El mundo audiovisual despide a la serie Sense8 que cuenta la historia de ocho desconocidos de distintas nacionalidades, ubicaciones geográficas, culturas y orientaciones sexuales, quienes luego de una trágica muerte se encuentran mental y emocionalmente conectados de forma telepática, por una suerte de salto evolutivo. En ese contexto entran en juego personajes adicionales que buscan estudiarlos y entender lo que su existencia representa para el futuro de la humanidad, asimismo otros que intentan capturarlos o asesinarlos.

Si intentáramos descubrir en la biodiversidad colombiana una trama similar a la propuesta por esta serie del género de ciencia ficción tendríamos, en efecto, que existen individuos de distintas especies capaces de “conectarse”, comunicarse, entenderse, etc. entre sí, no por telepatía sino a través de sonidos, observaciones o imitaciones, que son objeto de estudio por parte de expertos y están en constante asecho por parte de sus depredadores. Para entender mejor de qué se trata, miremos un ejemplo en las aves.

El fenómeno se presenta en la fauna a través de sistemas sociales evidenciados en asociaciones momentáneas o permanentes de individuos de diferentes especies (primera similitud con Sense8), bien sea de mamíferos, peces o aves, para buscar y tomar alimento de manera eficiente y esquivar la depredación.

Aunque en el caso de las aves todavía se estudian la naturaleza y mecanismo de tales relaciones, la ciencia ha dado algunas luces al respecto; en primer lugar, ha determinado que al interior de las bandadas existen dos categorías o tipos de roles: uno nuclear y otro satelital.

En la categoría nuclear, las especies se encargan de la formación y mantenimiento de la bandada mixta guiando los vuelos desde la parte delantera o trasera del grupo, o bajo la figura de centinelas que detectan de forma fácil a los depredadores y emiten señales de alerta (otra similitud), pues logran un campo visual mayor. Por el contrario, las especies que cumplen un rol satelital en las bandadas mixtas se enfocan en la vegetación para la búsqueda y consumo de comida, lo que les da una ventaja alimenticia.

La posibilidad de ser capturado individualmente disminuye cuando se está en una bandada mixta (una similitud más) debido a dos aspectos: primero, a que el depredador tiende a confundirse y es incapaz de concentrarse en un objetivo específico; y segundo, a que las aves ubicadas hacia el interior del grupo siempre contarán con otro individuo más cercano al cazador.

En cuanto a la comunicación entre aves de bandadas mixtas se sabe que ocurre mediante la observación del comportamiento grupal y por la tracción que generan señales visuales o acústicas (y aquí tenemos otra similitud). Tratemos de entender en qué consisten:

Observación de comportamiento grupal: ha podido determinarse que al estar en contacto con otras especies, las aves adquieren destrezas para identificar alimento, lugares potenciales de aprovisionamiento y zonas ya visitadas.

Señales acústicas: las vocalizaciones mantienen a los miembros del grupo unido ante una baja visibilidad y sirven, además, para asegurarse del estado óptimo de los individuos. Cuando se trata de alertar sobre la presencia de un depredador, el sonido es prolongado, con volumen reducido y de tono agudo. Sucede, incluso, que a pesar de tal desarrollo comunicativo se presenten llamados falsos de alerta; en este caso, a través de la experiencia, las aves son capaces de identificar al interior del grupo a aquellas más confiables.

Así pues, por sus habilidades sorprendentes para comunicarse, entenderse, relacionarse y sobrevivir, aun en medio de la diferencia entre especies, sin desconocer, por supuesto, la gran responsabilidad que tienen en el desarrollo de procesos vitales para la conservación de los ecosistemas (descomposición, polinización y dispersión de semillas, etc.) y otras más, las bandadas mixtas de aves se asemejan, en mayor o menos medida, a la historia de Sense8.

Ahora que se terminan las maratones ininterrumpidas de episodios para seguir las andanzas de los sensates, quedan las aventuras al natural de las bandadas mixtas de aves, mamíferos o peces sobreviviendo a condiciones extremas y adversas; reaccionando a velocidades sorprendentes ante situaciones contrarias; “conectándose” por medio de sus propios códigos de comunicación; siendo insumo valioso para el quehacer investigativo; y huyendo de depredadores.

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¡Reveladoras! Imágenes inéditas de flora y fauna del Carmen de Chucurí en el Día Mundial de la Diversidad Biológica

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Bogotá, D.C. 22 de mayo de 2018

Pteroglossus torquatus. Nombre común: Pichí Collarejo.

Foto: Instituto Humboldt. Felipe Villegas.

 

Durante décadas, los ecosistemas del Carmen de Chucurí (Santander) fueron territorio en disputa por parte de distintos grupos armados al margen de la ley involucrados en el conflicto colombiano. Hoy, gracias a las expediciones Santander Bio, aquel vecindario natural inexplorado por la ciencia comienza a revelarse ante el mundo con una riqueza que sorprende a especialistas y públicos no expertos.

Hasta este momento, se han reportado 177 especies de macrohongos; 350 especies de plantas, con énfasis de abundancia en maderas finas; en cuanto a insectos, 66 especies de escarabajos: 31 de Melolonthidae y 35 de Scarabaeidae; 21 especies de peces, 3 de ellas endémicas; 2 morfoespecies de cangrejos y 3 de caracoles; 26 especies de anfibios, 25 de reptiles y 12 de serpientes; 200 especies de aves observadas, seis de ellas endémicas; 38 especies de mamíferos; 14 muestras de suelo para análisis; y 2.800 grabaciones de sonidos y paisajes sonoros.

Con un compilado de fotografías inéditas de algunas especies de flora y fauna, halladas durante las expediciones al Carmen de Chucurí, conmemoramos el Día Internacional de la Diversidad Biológica:

 

1. Pteroglossus torquatus. Nombre común: Pichí Collarejo.
2. Género Boana. Nombre común: rana platanera.
3. Ceratopipra erythrocephala. Nombre común: Manaquí de cabeza dorada.
4. Crustacea, género Hypolobocera. Nombre común: Cangrejo de río.
5. Bolitoglossa yariguiensis. Nombre común: Salamandra de Yariguíes
6. Habia gutturalis. Nombre común: Habia ahumada
7. Chlorophanes spiza, macho. Nombre común: Mielero verde.
8. Chlorophanes spiza, hembra. Nombre común: Mielero verde.
9. Orden: Coleoptera. Familia: Melolonthidae. Subfamilia: Dynastinae. Tribu: Pentodontini. Género y especie: Pucaya castanea.
10. Coleoptera: Chrysomelidae: Cassidinae. Nombre común: Escarabajo tortuga.
11. Diplopoda. Nombre común: Milpiés.
12. Phyllomedusa venusta. Nombre comú: rana verde.
13. Familia Dendrobatidae, Dendrobates truncatus. Rana dardo venenosa.
14. División Basidiomycota. Género Polyporus. Nombre común: Hongo.
15. Orden Orthoptera, Familia Romaleidae. Tropidacris cristata cristata. Nombre común: Langosta.
16. División Basidiomycota. Género Geastrum. Nombre común: Flores de tierra o estrellas de tierra.
17. Familia: Phyllostomidae, género Lophostoma. Nombre común: Murciélago nectarívoro.
18. Micrurus dumerilli. Nombre común: serpiente coral.
19. Tretioscincus bifasciatus. Nombre común: lagartija de cola azul.
20. Hoplias malabaricus. Nombre común: Moncholo o Perraloca.
21. Familia Centronelidae. Género Nymphargus. Nombre común: Rana de cristal
22. Thecadactylus rapicauda. Nombre común: Tuteca
23. Bothrops asper. Nombre común:Talla X
24. Familia: Piperaceae. Género: Peperomia.

Fotografías: Instituto Humboldt. Felipe Villegas.

 

El conocimiento de la biodiversidad de Santander aún es escaso e incipiente, a pesar de que su territorio se incrusta en una sección de la Cordillera Oriental de Colombia y en la del valle interandino adyacente en el Magdalena Medio, cuya riqueza natural, paradójicamente, es la más estudiada de Colombia.

Tal desconocimiento incide en las decisiones que el Estado y los habitantes del departamento hacen de su territorio; un ejemplo reciente está en la alta tasa de deforestación de los bosques del departamento. Por tal razón, y para hacer un aprovechamiento adecuado de sus recursos, los santandereanos requieren de un gran inventario en biodiversidad de la geografía que los circunda, entender las relaciones que se establecen entre ambos, y formarse para apropiarse del conocimiento científico de su naturaleza inmediata.

La riqueza en flora y fauna rastreada, en estos primeros meses de expediciones, por la geografía santandereana supera la simple intención de conocer e inventariar su biodiversidad, pues trae consigo un componente de participación social alterno, lo que hace de Santander Bio una apuesta doblemente ambiciosa.

Con esta iniciativa, la Gobernación de Santander, La Universidad Industrial de Santander y el Instituto Humboldt aportan de manera contundente al incremento del conocimiento y a la apropiación e intercambio de saberes en cuanto a la diversidad biológica, activo de gran valor mundial para las generaciones presentes y futuras.

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Instituto Humboldt lanza estrategia para generar diálogo entre ciencia y política en temas de biodiversidad

Con el propósito de aportar a la construcción de conocimiento en materia de biodiversidad y en el contexto de las elecciones presidenciales de 2018, el Instituto Humboldt adelantó un ejercicio de análisis de las propuestas de gobierno en materia ambiental de los cinco candidatos más opcionados, según las encuestas, a convertirse en el presidente de Colombia para el cuatrenio 2018-2022.

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Dicho análisis se hizo con base en los seis ejes que soportan la Política Nacional para la Gestión Integral de la Biodiversidad y sus Servicios Ecosistémicos (PNGIBSE), la cual da a Colombia la ruta para el desarrollo sostenible desde la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, y es la base que articula sectores de la economía como el agrícola, de hidrocarburos, de turismo y otros, con los sociales y culturales.

Los ejes que fundamentan la PNGIBSE, y bajo la cual se revisaron las propuestas en materia ambiental de los candidatos presidenciales fueron: biodiversidad, conservación y cuidado de la naturaleza; biodiversidad, gobernanza y creación de valor público; biodiversidad, desarrollo económico, competitividad y calidad de vida; biodiversidad, gestión del conocimiento, tecnología e información; biodiversidad, gestión del riesgo y suministro de servicios ecosistémicos; y biodiversidad, corresponsabilidad y compromisos globales.

Como resultado de este análisis y de su labor institucional, el Humboldt se propone a aportar en la construcción de conocimiento científico, que al salir a circulación, puede generar consciencia y movilizar las capacidades de la sociedad en torno a la conservación de la biodiversidad como eje transversal de las propuestas de los candidatos a la Presidencia de la República 2018-2022. Para ello, formulará preguntas a los candidatos y difundirá contenidos claves en materia de diversidad biológica que permitan, tanto a las campañas presidenciales como a la ciudadanía, retroalimentar el debate y tomar decisiones informadas.

Es así como, a través de los canales digitales institucionales en Facebook, Twitter e Instagram, y bajo la etiqueta #AmbienteElectoral, los usuarios hallarán contenidos clave hasta el viernes 25 de mayo, en función de los temas que se han considerado importantes discutir y difundir para robustecer el debate electoral.

Este ejercicio fue desarrollado en cumplimiento del quehacer misional del Instituto, el cual lo convoca a construir conocimiento que contribuya a generar conciencia, tomar decisiones informadas y movilizar las capacidades de la sociedad en torno a la conservación de la biodiversidad.

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Así era la Colombia biodiversa de Hace Tiempo

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Bogotá, D.C. 26 de abril de 2018

 

FILBo

Ilustración: Guillermo Torres Carreño

 

•  El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y el Humboldt presentan Hace Tiempo, un viaje paleontológico ilustrado por Colombia, este sábado 28 de abril de 2018, a las 5 de la tarde en el Pabellón 6, stand 416, de Corferias.

 

•  Reveladora y sorprendente, así es la publicación ilustrada que a través de datos y cifras indispensables para conocer la Colombia natural sepultada hace miles de millones y su influencia en la megadiversidad actual del nuestro territorio.

 

•  Expertos de centros de investigación, universidades, museos y jardines botánicos de Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Panamá y Suiza participaron en este ejercicio literario que llegará a instituciones educativas del país.

 

Colombia se encuentra entre los llamados países megadiversos y nos preciamos de tener ecosistemas donde rondan monos y osos perezosos, caminan tortugas y nadan caimanes y tiburones. Tal riqueza y variedad no apareció de la noche a la mañana; el paso de millones de años de cambios han moldeado lo que hoy conocemos.

Hacerse una idea de la magnitud de este tema es posible con Hace Tiempo, un viaje paleontológico ilustrado por Colombia, publicación editada por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y el Instituto Humboldt, lleva al lector por los paisajes de Colombia y sus protagonistas antes de la llegada del ser humano.

“La única forma de entender las condiciones actuales de la biodiversidad y las razones por las cuales la evolución llevó a Colombia a ser un país privilegiado en términos de su riqueza viviente es mirar la historia geológica y climática en la cual las especies se desarrollaron. También es fundamental entender los factores que llevaron y llevan aún a la aparición y desaparición de los seres vivos en el planeta y entender cómo los animales humanos, los más recientes, incidimos en esos factores”, indica Brigitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt.

Y es que desentrañar la historia de la “Colombia perdida” requiere utilizar la paleontología y la geología como herramienta para entender que nuestros ecosistemas son el resultado de cambios en la configuración de las placas tectónicas, el clima, el acervo genético y otros aspectos, a través del tiempo geológico y que podemos conocer gracias al registro fósil o las huellas que dejan los organismos del pasado.

Precisamente, y acerca de este tema, Cristián Samper, presidente y director ejecutivo Wildlife Conservation Society, considera que “Poco a poco vamos reconstruyendo la historia de la vida en este planeta. Es como un enorme rompecabezas, que vamos construyendo paso a paso a medida que encontramos nuevas piezas. El problema es que todavía nos hacen falta muchas piezas, falta mucho por conocer”, por lo que espera que el libro sea inspiración para la siguiente generación de científicos y paleontólogos en Colombia.

En sus páginas, Hace Tiempo reúne aquellos momentos trascendentales en la historia geológica de Colombia en tres grandes capítulos, ilustrados e infográficos, que explican aspectos relacionados con el origen y la extinción de especies, épocas en las que habitaron nuestro país, sus hábitats o alimentación, así como grandes transformaciones en los ecosistemas, el clima, la flora y la fauna de nuestro país.

Entre las curiosidades que contiene el libro están los osos perezosos, los más grandes mamíferos terrestres de Suramérica con pesos de hasta 6 mil kilogramos; la tortuga de agua dulce más grande que habitó Colombia después de la extinción de los dinosaurios; los cangrejos del tamaño de una uña cuando en Boyacá hubo mar; los únicos monos con garras que existieron y llegaron en balsas; peces primitivos de gran tamaño o pulmonados; ríos en La Guajira; inundaciones marinas en los llanos orientales que alcanzaron el Amazonas; cadenas montañosas donde la nieve alcanzaba los 3.600 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), los páramos los 2.000 (m.s.n.m.), el bosque andino los 1.200 (m.s.n.m.) y el bosque subandino los 500 (m.s.n.m.); entre otras.

En el lanzamiento de Hace Tiempo, cuya distribución en distintos sitios del país estará acompañada de un estrategia educativa dirigida a docentes dedicados a la formación escolar, participarán Brigitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt; los editores de la publicación, Luz Helena Oviedo, bióloga y magíster en Comunicación de la Ciencia, y Carlos Jaramillo, geólogo investigador del Instituto Smithsonian.

Así pues, Hace Tiempo, un viaje paleontológico ilustrado por Colombia representa una evidencia, documentada e ilustrada que nos cuenta la historia fósil de un país biodiverso perdido a lo largo de millones de años, y es a su vez todo un reto de ejercicio colaborativo en la construcción de conocimiento para la divulgación y comunicación científica, asimismo en la formación de públicos no expertos.

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Infraestructura Institucional de Datos (I2D)

Espere por favor, esta siendo redireccionado a I2D.

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