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El investigador que encontró la Titanoboa estará en Villa de Leyva

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Bogotá, D. C. 11 de diciembre de 2014. Instituto Humboldt
El investigador que encontró la Titanoboa
estará en Villa de Leyva

Edwin Cadena, el geólogo santandereano que encontró la serpiente más grande hasta el momento conocida, considerada como uno de los 10 hallazgos paleontológicos más importantes del mundo, estará en Villa de Leyva en el lanzamiento oficial de la exhibición “Titanoboa, del bosque al desierto en 60 millones de años”.

El investigador, radicado actualmente en Alemania, hará presencia el 12 de diciembre en la exposición organizada por el Instituto Humboldt, la Alcaldía de Villa de Leyva y el Centro de Investigaciones Paleontológicas. Gracias al apoyo del Instituto Smithsonian se podrá apreciar la réplica de la serpiente en el claustro de San Agustín, sede del Instituto Humboldt en Villa de Leyva, hasta finales del mes de enero.

Según Cadena, “el descubrimiento que se hizo del fósil de la Titanoboa hace cinco años es único en Colombia y el mundo, y hasta el momento no existen registros de apariciones de serpientes como estas”.

El geólogo, dedicado a estudios paleontológicos, determinó que la Titanoboa cerrejonensis, nombre científico de la especie encontrada en las minas del Cerrejón en La Guajira, “existió únicamente al norte de América del Sur y su presencia es posterior a la época de los dinosaurios”.

A los hallazgos de la Titanoboa se sumaron tortugas y cocodrilos que vivían en los bosques que ocupaban el espacio de lo que hoy es un desierto, y en su momento parecido a los bosques actuales de la Amazonia.

El científico explica que “varias de las causas que permitieron la existencia de una serpiente de más de 14 metros de largo y una tonelada de peso, fue consecuencia clara de las altas temperaturas del planeta, permitiendo un aceleramiento del metabolismo de las especies, generando como resultado un gran crecimiento”.

También expresó que “la desaparición de los dinosaurios le permitió a algunas especies, entre ellas la Titanoboa, no tener grandes competidores por alimento y espacio, generando una carrera muy acelerada por el crecimiento, lo que le permitió tener un dominio de los bosques tropicales en los que habitaban. Al extinguirse animales tan grandes, otros tuvieron la oportunidad de crecer y desarrollarse”, concluyó Cadena.

Contacto prensa: María Lourdes Zimmermann, 3162436304.

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