Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt

Investigación en biodiversidad y servicios ecosistémicos para la toma de decisiones

conexion vital

Facebook
Twitter
Linkedin
Youtube
Flickr

Termina "Sense8" pero nos quedan las bandadas mixtas de la biodiversidad

De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Anisognathus igniventris; Atlapetes pallidinucha; Diglossa cyanea; y Conirostrum rufum.
Fotos: Felipe Villegas/Instituto Humboldt.

 

El mundo audiovisual despide a la serie Sense8 que cuenta la historia de ocho desconocidos de distintas nacionalidades, ubicaciones geográficas, culturas y orientaciones sexuales, quienes luego de una trágica muerte se encuentran mental y emocionalmente conectados de forma telepática, por una suerte de salto evolutivo. En ese contexto entran en juego personajes adicionales que buscan estudiarlos y entender lo que su existencia representa para el futuro de la humanidad, asimismo otros que intentan capturarlos o asesinarlos.

Si intentáramos descubrir en la biodiversidad colombiana una trama similar a la propuesta por esta serie del género de ciencia ficción tendríamos, en efecto, que existen individuos de distintas especies capaces de “conectarse”, comunicarse, entenderse, etc. entre sí, no por telepatía sino a través de sonidos, observaciones o imitaciones, que son objeto de estudio por parte de expertos y están en constante asecho por parte de sus depredadores. Para entender mejor de qué se trata, miremos un ejemplo en las aves.

El fenómeno se presenta en la fauna a través de sistemas sociales evidenciados en asociaciones momentáneas o permanentes de individuos de diferentes especies (primera similitud con Sense8), bien sea de mamíferos, peces o aves, para buscar y tomar alimento de manera eficiente y esquivar la depredación.

Aunque en el caso de las aves todavía se estudian la naturaleza y mecanismo de tales relaciones, la ciencia ha dado algunas luces al respecto; en primer lugar, ha determinado que al interior de las bandadas existen dos categorías o tipos de roles: uno nuclear y otro satelital.

En la categoría nuclear, las especies se encargan de la formación y mantenimiento de la bandada mixta guiando los vuelos desde la parte delantera o trasera del grupo, o bajo la figura de centinelas que detectan de forma fácil a los depredadores y emiten señales de alerta (otra similitud), pues logran un campo visual mayor. Por el contrario, las especies que cumplen un rol satelital en las bandadas mixtas se enfocan en la vegetación para la búsqueda y consumo de comida, lo que les da una ventaja alimenticia.

La posibilidad de ser capturado individualmente disminuye cuando se está en una bandada mixta (una similitud más) debido a dos aspectos: primero, a que el depredador tiende a confundirse y es incapaz de concentrarse en un objetivo específico; y segundo, a que las aves ubicadas hacia el interior del grupo siempre contarán con otro individuo más cercano al cazador.

En cuanto a la comunicación entre aves de bandadas mixtas se sabe que ocurre mediante la observación del comportamiento grupal y por la tracción que generan señales visuales o acústicas (y aquí tenemos otra similitud). Tratemos de entender en qué consisten:

Observación de comportamiento grupal: ha podido determinarse que al estar en contacto con otras especies, las aves adquieren destrezas para identificar alimento, lugares potenciales de aprovisionamiento y zonas ya visitadas.

Señales acústicas: las vocalizaciones mantienen a los miembros del grupo unido ante una baja visibilidad y sirven, además, para asegurarse del estado óptimo de los individuos. Cuando se trata de alertar sobre la presencia de un depredador, el sonido es prolongado, con volumen reducido y de tono agudo. Sucede, incluso, que a pesar de tal desarrollo comunicativo se presenten llamados falsos de alerta; en este caso, a través de la experiencia, las aves son capaces de identificar al interior del grupo a aquellas más confiables.

Así pues, por sus habilidades sorprendentes para comunicarse, entenderse, relacionarse y sobrevivir, aun en medio de la diferencia entre especies, sin desconocer, por supuesto, la gran responsabilidad que tienen en el desarrollo de procesos vitales para la conservación de los ecosistemas (descomposición, polinización y dispersión de semillas, etc.) y otras más, las bandadas mixtas de aves se asemejan, en mayor o menos medida, a la historia de Sense8.

Ahora que se terminan las maratones ininterrumpidas de episodios para seguir las andanzas de los sensates, quedan las aventuras al natural de las bandadas mixtas de aves, mamíferos o peces sobreviviendo a condiciones extremas y adversas; reaccionando a velocidades sorprendentes ante situaciones contrarias; “conectándose” por medio de sus propios códigos de comunicación; siendo insumo valioso para el quehacer investigativo; y huyendo de depredadores.