Todavía es posible actuar. Revista Ecoguia
Por: Eugenia Ponce de León
En el año 2002, en la cumbre de Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo, se incluyó como meta, para el año 2010, una reducción significativa del ritmo actual de perdida de biodiversidad a nivel global, regional, nacional y local, como contribución a la mitigación de la pobreza y en beneficio de todas las formas de vida.
Esa meta -que está intrínseca e indisolublemente ligada a la vida en la tierra de ésta y las futuras generaciones-, se quedó en el papel. Ahora, en 2010, tenemos que admitirlo: nuestros esfuerzos no han sido suficientes.




