En Chinchiná, reforestar si paga
La iniciativa mundial sobre el pago por servicios forestales proporcionados por las naciones con vocación silvícola, ha sido validada por la ONU y ha permitido obtener beneficios y participación de diferentes comunidades campesinas y productoras alrededor del mundo.
En Colombia, campesinos y empresarios de Caldas, crearon un proyecto forestal sostenible en la cuenca del río Chinchiná, donde han conservado áreas de bosques naturales y han puesto en marcha procesos de reforestación para la protección de los cuerpos de agua locales y otros recursos naturales.

Por cada tonelada de CO2 que se reduzca, la ONU les otorgará Certificados de Reducción de Emisiones (CER), que serán convertidos en bonos avalados entre 5 y 10 dólares cada uno, los cuales podrán vender a las naciones industrializadas y las que más emiten gases contaminantes.
Esta oportunidad, abre la posibilidad de adquirir de manera sostenible recursos para las comunidades y reducir los procesos de tala y deforestación para la producción de cultivos. Además, parte de este porcentaje obtenido, será destinado a la conservación de la biodiversidad local.





